El Nombre

| 14 enero, 2019 | Sin categoría | No Comments

Un bonito nombre influye favorable en el destino de quien lo lleva. Evita dentro de la familia que se bautice un nuevo vástago con el nombre de algún pariente muerto o de un amigo que haya sido o sea desgraciado.
Podrían transmitirle su desgracia.El nombre es importantísimo, llevando el de un antepasado muerto o el de alguien que fue notable, talentoso, sabio, valiente, a veces se adquieren sus cualidades.No sé qué pensar.

Conozco a un Napoleón, unos le llaman Napo, otros Napi, que hasta un perro chico lo asusta. Lo que no tiene nombre no existe.Serán fuertes y altos los niños que nacen en la luna creciente.

Serán ricos y afortunados los que nacen de pie. De buen augurio los que al nacer se presentan con los pies juntos. Ese niño viene al mundo con algunas de las virtudes de los jimagas, como la de curar, adivinar.

Los que nacen con un signo en la lengua o en el cielo de la boca son adivinos – de nativitate-. También los que lloran al nacer o poco antes de nacer, en el claustro materno, lo serán : esa es la señal evidente de que la criatura es zahorí y el deber de la madre es el de no contarle a nadie ese milagro hasta que su hijo cumpla siete años. De ello de-pende que el niño no pierda esa facultad que Dios le dió.

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